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La juventud extutelada, el colectivo con mayor riesgo de pobreza y exclusión social

Presentación del informe de Aldeas Infantiles.

El 40,9 % de las personas jóvenes que han estado tuteladas por el sistema de protección se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social, frente al 24,5 % de sus pares. Así lo revela el informe ‘Condiciones de vida tras salir del sistema de protección en España‘ publicado por Aldeas Infantiles SOS, que pone de manifiesto la compleja transición que afrontan las personas jóvenes extuteladas cuando alcanzan la mayoría de edad y deben abandonar un sistema que, a menudo, es su última red de apoyo señalando las desigualdades estructurales.

Cada año cesa la tutela para alrededor de 4.000 jóvenes en España, que deben dejar los centros de acogida e iniciar un camino hacia la autonomía sin recursos materiales, sin redes afectivas sólidas y sin el respaldo institucional que otros jóvenes dan por sentado. Mientras la edad media de emancipación en España se sitúa en 30,3 años, este grupo de población se ve obligado a hacerlo 12 años antes y en condiciones más adversas que lastran y dificultan gravemente su desarrollo personal, educativo y laboral.

Si bien la nota positiva es que el 59,1% de personas jóvenes extuteladsa sí logra una integración plena y normalizada gracias a los apoyos integrales que reciben, Aldeas Infantiles hace saltar las alarmas anunciando que la tasa de jóvenes en riesgo de pobreza es la más alta registrada.

La carga del estigma agrava la desigualdad

El informe subraya que la falta de recursos económicos y de acompañamiento se traduce en obstáculos concretos en todos los ámbitos. El acceso a una vivienda digna se ve limitado por la falta de avales y ahorros; las trayectorias educativas se interrumpen ante la necesidad de asumir empleos precarios para cubrir necesidades básicas y la inserción laboral se convierte en un reto marcado por la falta de apoyos y por un estigma social que asocia injustamente haber crecido en un centro con conductas problemáticas.

Esa inestabilidad en sus condiciones de vida y los prejuicios sociales que rodean al colectivo agravan estas dificultades. El resultado es que las personas extuteladas son el colectivo social en mayor riesgo de pobreza y exclusión social en España. A todo ello se suma, además, el estigma social que todavía pesa sobre quienes crecieron en un centro de protección.

Romper el círculo de la pobreza

La investigación apunta que el 43,5 % de los jóvenes extutelados que son padres o madres se encuentran igualmente en riesgo de pobreza o exclusión, lo que evidencia la tendencia a perpetuar la vulnerabilidad de una generación a otra. Sin embargo, un 59,1 % logra superar esa herencia y construir una vida independiente, lo que demuestra que el acompañamiento sostenido puede marcar una diferencia decisiva.

Un acompañamiento individualizado

El informe revela una vez más que el tránsito del sistema de protección al mundo adulto no es solo un cambio administrativo, sino una etapa crítica en la que está en juego que una persona joven pueda construirse un proyecto de vida como ciudadana de pleno derecho o se vea atrapada en la precariedad estructural.

Por eso, Aldeas Infantiles SOS sostiene que el acompañamiento no puede concluir con la mayoría de edad y, como reivindica FEPA, defiende que debería empezar a planificarse, al menos, dos años antes de la salida del centro y que debería extenderse, como mínimo, hasta los 25 años.  El ‘Modelo de atención para la emancipación de las personas jóvenes que han sido tuteladas por el sistema de protección’ diseñado por FEPA se basa también en esta propuesta de acompañamiento, si bien apunta que lo ideal sería que los apoyos pudieran extenderse hasta que la persona alcance una emancipación «efectiva, sostenible e inclusiva».

Las propuestas de Aldeas para revertir esta situación están basadas en grupos de discusión en los que han participado casi un centenar de jóvenes que han pasado por el sistema de protección, junto a profesionales de la atención a la infancia y la adolescencia tutelada.

Además, subrayan que es imprescindible que haya un reconocimiento de la juventud extutelada como; letter-spacing: 0em;»> colectivo vulnerable.

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