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Entre Joves reclama protección real para la infancia tutelada en un foro contra las violencias

Foto del auditorio desde arriba en la que se ve a los asistentes de espaldas y el escenario de lejos en un momento en el que hay 9 personas en el escenario, además de la intérprete de signos, y tiene el micrófono Aslan Quesada, dinamizador de Entre Joves en FEPA.

El dinamizador del proyecto Entre Joves, Aslan Quesada, participó en el XXI Fòrum contra les violències de gènere, celebrado entre los días 6 y 8 de noviembre en el Espai Francesca Bonnemaison de Barcelona, bajo el lema ‘Infància en risc: violència masclista silenciada’. Su intervención formó parte de la mesa dedicada a la violencia machista en la infancia y la adolescencia, abordada desde una perspectiva interseccional que conecta lo familiar, lo comunitario y lo institucional. En su exposición, Quesada compartió la experiencia del proyecto Entre Joves de FEPA, centrada en el acompañamiento a jóvenes extuteladas en sus procesos de emancipación y reparación.

Desde su propia experiencia y la de muchas jóvenes con trayectorias vinculadas al sistema de protección, destacó que hablar de violencias de género en la infancia implica también hablar de las violencias que pueden reproducirse dentro de las propias instituciones. “Hay violencia dentro de las familias, sí, pero también dentro de las instituciones que deberían protegernos. Si queremos hablar en serio de derechos, debemos mirar también estas realidades.”

«El sistema debería ser refugio»

Subrayó la necesidad de que el sistema de protección se mire al espejo y asuma un papel activo en la reparación, más allá de la actuación inmediata. Como señaló durante su intervención, “el sistema debería ser refugio. Y quizá a veces es otro espacio de silencio.”

En su discurso, Quesada también alertó sobre las violencias múltiples que atraviesan a muchas jóvenes migradas solas, víctimas de abusos o racismo institucional: “No basta con ofrecer techo y comida. Lo que hace falta son espacios seguros, libres de racismo, con profesionales formadas para entender el trauma y la violencia que estas jóvenes arrastran.”

La jornada contó asimismo con la intervención de la activista Carme Diaby, quien aportó una reflexión sobre el acompañamiento a mujeres racializadas víctimas de abuso sexual infantil. “Cuando alguien te escucha y te cree, te da el permiso para quererte”, aseveró.

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