Pablo, que ha vivido parte de su infancia y adolescencia tutelado por el sistema de protección de la Comunidad de Madrid, ha alcanzado la mayoría de edad. En su caso, cumplir 18 años implica el cese de la tutela y tener que afrontar su proceso de emancipación, pese a que no cuenta con apoyos naturales ni recursos estables.
Este es el punto de partida de ‘Camino hacia la Emancipación’, un escape room diseñado en el marco del proyecto ‘Un impulso hacia la emancipación’, liderado desde FEPA – Red de Entidades para la Emancipación Juvenil, que en su primera edición, el pasado 29 de septiembre, congregó a más de 20 jugadores y jugadores.
El objetivo de la actividad era que las personas participantes se pusieran en la piel de Pablo y recorrerieran con él su proceso de emancipación experimentando, de forma simbólica, muchos de los retos cotidianos que enfrentan las personas jóvenes que han estado tuteladas cuando abandonan el sistema de protección con solo 18 años. Retos como la búsqueda de vivienda, el acceso a los servicios sociales, la gestión económica y personal… Todo ello, con la dificultad añadida de no contar con unos apoyos o unas figuras de referencia que podrían facilitar el tránsito por esta etapa tan crucial.
La importancia de los espacios mixtos
Organizada por FEPA y el grupo de trabajo joven del proyecto ‘Un Impulso hacia la Emancipación’, esta actividad pretendía, por un lado, visibilizar las dificultades estructurales y emocionales que marcan la transición a la vida adulta de la juventud extutelada y, por el otro, subrayas la importancia de contar con un acompañamiento integral a través como es la figura del referente de emancipación.
El target del escape room, que fue diseñado con la colaboración de personas jóvenes en situación de vulnerabilidad, es muy heterogéneo, si bien de entrada se pensó para profesionales del ámbito de la emancipación, personas jóvenes en general y, particularmente, personas en situación de vulnerabilidad.
“Para mí ha sido de 10, conseguisteis situar muy bien la realidad, la maleta en el suelo del centro de menores, la mesa con los vasos en la calle, tan simbólico, pero tan importantes esos momentos”, participante de la actividad.
El pasado 29 de septiembre las personas participantes respondían a todos estos perfiles, lo cual nos permitió constatar, una vez más, la importancia de generar espacios mixtos donde practicar la escucha activa, la participación juvenil y el acompañamiento profesional.
Desde FEPA agradecemos profundamente la implicación de las personas jóvenes que participaron en los grupos de trabajo a lo largo del proyecto, así como la colaboración de profesionales y entidades que hicieron posible este evento.








